jueves, 24 de abril de 2014

Origen del Espía en Semana Santa en la región de Tierra Caliente

El Espía es como una alegoría, de algo que significa otra cosa. En este caso representa el deseo de los miembros del Sanedrín judío de espiar todos los pasos de Jesús hasta encontrar su punto débil y tomarlo preso, lo cual de manera concreta lo hizo Judas el Iscariote. En Cutzamala introdujo al personaje de el Espía en los festejos de la Semana Santa el profesor Ramón V. Álvarez allá a fines del siglo XIX cuando viviendo en Ajuchitlán la familia Jaimes lo invitó a Cutzamala y aquí se quedó a vivir hasta su muerte. Hasta su hijo el Prof. Rutilo H. Álvarez vivió aquí. El profesor Ramón festejaba la Semana Santa en Ajuchitlán y después lo hizo en Cutzamala, hasta tenía un libreto hecho por él que no se sabe de él. Hoy el Espía es un personaje que anda a caballo (a veces en un burro), cubierto con una sábana blanca, con silbato y con máscara busca a Jesús por todo el pueblo y cuando lo encuentra hace una alharaca con ese silbato y corre hacia el Sanedrín a denunciarlo.

En la noche del jueves lo aprehenden y el viernes lo juzgan. Se ha hecho tan tradicional en la región de Tierra Caliente. Se cree que al principio de los festejos andaba a pie y después se le agregó el jamelgo, pues dicen que era un caballo muy flaco. Hoy hasta le ponen dibujos a su sábana que se convirtió en capa, como la de Merlín. Una tradicion calentana del espía muy antiquísima.

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