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sábado, 28 de febrero de 2026

Fuerte como mi tierra Caliente


Mira ese cerco torcido, hecho con palos desiguales, amarrados con alambre viejo. No es perfecto. No es elegante. Pero sigue en pie. Y en Tierra Caliente, eso ya es una declaración de carácter.

Dicen que la tierra aquí es brava. Que el sol no perdona. Que el arroyo crece cuando quiere y se lleva lo que encuentra a su paso. Pero también dicen —y eso no todos lo entienden— que quien aprende a vivir en esta tierra aprende a resistirlo todo.

Hace años, bajo ese mismo árbol inclinado, Don Julián decidió no irse. Muchos vecinos empacaron cuando las lluvias arrasaron con las milpas. Otros cuando la sequía rajó la tierra como si fuera barro viejo. Él se quedó. No porque fuera fácil, sino porque sabía que las raíces profundas no se mueven con cualquier viento.

Cada palo de ese cerco lo colocó con sus manos. No eran los más rectos. No eran los más fuertes. Pero juntos cumplían su función: marcar un límite, cuidar lo suyo, proteger lo sembrado. Así entendió la vida: no se trata de tenerlo todo perfecto, sino de sostenerse firme aunque el terreno esté lodoso.

Una tarde, su nieta le preguntó: —¿Por qué no lo haces derecho, abuelo? Y él respondió, mirando el arroyo: —Porque lo importante no es que se vea bonito, sino que resista la crecida.

En Tierra Caliente, la vida es como ese árbol que creció torcido buscando la luz. No se queja del suelo. No discute con la lluvia. Se adapta. Se aferra. Y florece cuando puede.

La lección no estaba en el paisaje. Estaba en la actitud.

Tal vez hoy tu camino también esté lodoso. Tal vez tu cerca esté chueca. Tal vez el arroyo esté crecido.

Pero si tus raíces son profundas, si recuerdas de dónde vienes y por qué empezaste, nada podrá arrancarte.

Porque en esta tierra aprendimos algo sagrado:

la fuerza no se presume… se demuestra resistiendo.

Y como ese cerco humilde bajo la sombra del árbol, tú también puedes mantenerte en pie. 🌿

miércoles, 22 de junio de 2011

Alertan a familias asentadas en orillas de arroyos y ríos

AJUCHITLÁN DEL PROGRESO, GRO. Con las lluvias que se registraron el lunes y martes de esta semana comenzaron a llenarse los principales afluentes de los cuerpos de agua de este municipio, por lo que la Dirección de Protección Civil (PC) ha realizado verificaciones en esa zona para prevenir posibles inundaciones.
Protección Civil municipal alertó a la población que vive en las orillas de los arroyos y ríos, ya que son los que corren el mayor riesgo de ser victimas de las inundaciones que causan las lluvias.
Señaló que en el caso del arroyo del Padiche, que cruza por la cabecera municipal, ya presenta un nivel considerable de agua, lo que lo hace peligroso.
Advirtió que el nivel de agua podría aumentar de manera considerable, luego de señalar que hay riesgo apenas con las primeras lluvias registradas.
En el caso del río Correpescado, de la cabecera municipal, las autoridades encargadas de PC informaron que se ha estado descargando algunos arroyos que provienen de la parte alta de la sierra, pero que el nivel del agua hasta el momento es normal, aunque con las lluvias se mantienen en alerta por el posible incremento del agua.
Los recorridos del personal del PC se han realizado en la zona del río Balsas que hasta el momento no ha presentado actividad de aumento de su nivel del agua, aunque de aumentar, así sea de manera moderada, ya se planean algunas acciones para las familias asentadas en sus orillas y que en un dado momento necesiten de ser evacuadas de sus hogares.
Fuente: http://www.despertardelsur.com/

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