miércoles, 5 de noviembre de 2014

Cada quien con su rancho

Con aquellos amigos de la infancia, cortábamos crucillos, trepábamos a los árboles, jugábamos a los carritos (con redilas). Recuerdo las tardes cuando iniciaba la época de lluvias; sabrán que la charamasca es una planta que al primer aguacero nace, al día siguiente se ve la tierra invadida de la pequeña planta aun con su hojarasca de semilla sobre sus dos primeras hojas, este paisaje a pequeña escala y con la ayuda de la gran imaginación de un niño asemeja un bosque enorme, jugábamos con pequeños carros que a la misma escala de la recién nacida charamasca era toda una aventura.


Bien organizados, cada uno hacía una rueda limpiando el suelo con la mano simulando su rancho, de preferencia el rancho estaría cerca de un hormiguero, las hormigas hacían las veces de ganado, construíamos corrales, sembradios, puentes, norias en los arroyos…


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